Los perfumes sólidos son una alternativa práctica a los perfumes líquidos clásicos y son perfectos para llevarlos contigo y para viajar. Están hechos de una mezcla de ceras naturales como cera de abejas, cera de candelilla, cera de carnauba o manteca de karité, y aceites aromáticos de alta calidad, que se procesan en un bálsamo sólido.
Sin alcohol ni aditivos sintéticos, no irritan y la fragancia suele durar más tiempo en la piel. Además, se envasan en recipientes recargables o en latas ecológicas y reutilizables, lo que los convierte en una opción sostenible para los amantes de las fragancias.