Las zonas de la piel que son húmedas y grasas se alternan con áreas normales y secas. Por lo general, la zona T, es decir, la frente, la nariz y el mentón, está grasa y brillante. Aquí aparecen más impurezas. La piel de las mejillas, en cambio, es normal o seca y puede presentar una ligera sensación de tirantez.
Debido al tipo de piel mixta, la piel necesita un cuidado diferenciado. Las zonas secas deben hidratarse y las áreas grasas deben purificarse y requieren una limpieza profunda. Lo mejor es lavar el rostro con un gel o espuma limpiadora suave y agua tibia. Luego, tratar las zonas grasas del rostro con un tónico purificante. Además, usar un exfoliante facial regularmente. Como tratamiento diario adecuado, utilizar un cuidado hidratante que no sea demasiado graso. Si las diferencias entre las zonas de la piel son marcadas, también se puede aplicar un cuidado más nutritivo en las áreas secas.