El cabello sano también es el resultado de un cuidado capilar adecuado. Y el cuidado capilar adecuado empieza con una limpieza suave y profunda. El cabello recién lavado se siente de maravilla. El champú más adecuado para tu cabello depende del cuero cabelludo, del estado y de las características de tu cabello.
La función del champú es limpiar el cabello y el cuero cabelludo. Como el sebo y la suciedad ambiental no se eliminan solo con agua, los champús contienen ingredientes limpiadores, llamados tensioactivos. Estos reducen la tensión superficial del agua y ayudan a disolver la grasa y la suciedad. Al aclarar, los residuos disueltos se eliminan con el agua.
Acondicionador: Si el cabello o las puntas están secos o tienen un aspecto apagado y sin brillo, un buen acondicionador de cosmética natural puede hacer maravillas. El secado con secador, el alisado, la coloración, el calor, el viento y las inclemencias del tiempo exigen mucho a nuestro cabello. No es de extrañar que a veces necesite un extra de cuidados. A diferencia de los champús, los acondicionadores no están pensados principalmente para limpiar: dejan el cabello más suave y facilitan el peinado. Para un cuidado adicional, también encontrarás mascarillas y tratamientos capilares, así como aceites y sérums capilares.